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Saborear
13/05/2014
Expedición en Kayak

La antártida, ese otro planeta. Parte VII

La travesía llega a su última fase y el paisaje continúa con la misma espectacularidad. Comienza la etapa de desconexión del frío y la desolación.

 

 

Travesía: Cada sitio, cada cultura constituye un territorio particular. El viajero es un intermediario que pone en comunicación lugares que se encuentran separados por la distancia y los hábitos culturales, lugares que nada interliga, a no ser el movimiento del viaje realizado por una motivación ajena a su propia lógica".
Renato Ortiz en Otro territorio. 
Ensayos sobre el mundo contemporáneo
 

 

A finales del año 2008, Claudio Scaletta y Cristian Donoso iniciaron un viaje en kayak por la Península Antártica. Navegaron casi mil kilómetros por el archipiélago y Costa Danco. Esta experiencia, única en su tipo, está registrada en QRV en seis entregas anteriores:  Parte IParte IIParte IIIParte IVParte V; Parte VI. A continuación publicamos los textos del diario de viaje de Claudio Scaletta y el registro fotográfico de Cristian Donoso, correspondientes a la última etapa de la travesía.

 

M edianoche oscura

Día 53

8/2/09. Isla Cuverville. Abandonamos G.G.V. Daba vergüenza seguir quedándose. Fueron 5 noches y 4 días. Llegamos el martes a última hora y nos fuimos un domingo por la mañana. Después de dos días seguidos de sol y otros dos de buen tiempo, nublado pero sin viento, ayer amaneció horrible con viento y lluvia. De todas maneras partimos a las 12:30 y navegamos hasta las 18 hs., cuando arribamos a Cuverville. Desandamos nuestro camino del martes a través de la boca de la bahía Andvord y el canal Errera. Cambiamos de carpa, por lo que estamos más cómodos. Durante todo el trayecto, salvo en la salida y hasta la boca de la bahía, tuvimos lluvia y viento de frente. En el canal Errera una ráfaga llegó a tirarme para atrás. Los vientos catabáticos que pegaban por el través obligaban a compensar con todo el cuerpo para mantener la estabilidad. Al llegar a Cuverville nos metimos en la carpa y almorzamos/cenamos. Luego nos pusimos a leer. Estoy leyendo Los Sonámbulos, de Arthur Koestler. Y lo devoro. Nos quedamos dormidos. Me desperté a la medianoche, que ahora es bien oscura, y leí un rato más. Fue hermoso estar en viaje nuevamente. Otra vez el sonido de la lluvia sobre la carpa, el arrullo de las olas y el murmullo lejano de la fauna. Después de leer pensé en escuchar música, pero preferí escuchar los sonidos del afuera. Me sentía feliz por haber dejado la “comodidad” de la base. Tuvimos una muy linda despedida, otra vez con muchas fotos.

 

L ucha con lobos

Día 54

El 9/2/09. Dejamos la isla Cuverville a las 11:40 y navegamos hasta la punta NE de la isla Brooklyn, donde nos bajamos pasadas las 20 hs. Hasta cabo Anna tuvimos bastante viento en contra, con el consecuente oleaje de frente. Una vez que doblamos el cabo el mar se calmó un poco. Entramos en la gran bahía Wilhelmina y dejamos por estribor la isla Louise y por babor la Emma. Aunque el mar estaba más calmo, seguía muy cerrado. Las islas Fleorus y Delaite se veían al NE como pirámides tenebrosas. Las islas Brooklyn y Nansen aparecían como un continuo. Las puntas de roca que aparecen en el sur de la Nansen en la carta inglesa no se veían. No existen. Un cambio de luz por la entrada de una nube baja marcó contrastes y nos permitió apuntar al S de la Nansen. En la aproximación a estas islas divisamos unas cuantas ballenas. Por momentos llovía. Desembarcamos en una punta de nieve que está casi al norte de la Brooklyn. Había 2 lobos en la playa que defendían su territorio. Después de tantas horas en el kayak ya no tenía paciencia con la conducta animal. Quería armar la carpa. La defensa territorial de los lobos duró hasta que recurrí al reprochable procedimiento de arrojarles nieve. Cuando estábamos armando la carpa comenzó una fuerte nevada. Mucho frío en las manos, pero en poco tiempo estuvimos dentro de nuestro refugio. Con bastante humedad cocinamos nuestras habituales pastas. Nos dormimos escuchando el golpetear de la nevada. Los mensajes de mi negra me acompañan y me traen paz.

 

Después de la lluvia

Día 55

10/2/09. Nos despertamos con lluvia y nos quedamos hasta tarde en la carpa esperando que calme, lo que sucedió alrededor del mediodía. Sin apuro armamos los kayaks y partimos a las 15:40. Entramos al Plata Passage y recorrimos la costa este de la isla Nansen. Las montañas continuaban entre las nubes. En un grupito de islas que están inmediatamente al sur de la Enterprise  (que en la carta aparecen como Thor y Solstreif) encontramos los restos de dos balleneras y un tanque. Cuando dejamos este lugar divisamos un velero que se aproximaba hacia nosotros. Finalmente nos encontramos con él en una bahía en la que hay un barco hundido. Nos regalaron un pan y 5 litros de yogur, oro en polvo para nosotros. A las 18:50 iniciamos el cruce de Bancroft Bay y dejamos por estribor la pequeña isla Pythia haciendo rumbo hacia la punta de la península Reculus. La doblamos e inmediatamente al sur llegamos a una pequeña península que, según la carta inglesa de 1988, se denomina Portal Point, donde alguna vez hubo un refugio inglés del que solo quedan los pilotes. Desembarcamos a las 21:00 hs y antes de las 22 estábamos dentro de la carpa, con las últimas luces. El lugar es tremendamente bello, con altas montañas y glaciares que caen cientos de metros.



 

O tra vez ballenas y lobos

Día 56

11/2/09. Cruzamos la Bahía Charlotte desde Portal Point hasta una bahía que se encuentra al Norte del Graham Passagge (Paso Yelcho) que deja la isla Bluff por babor. Nos embarcamos a las 13:30 y navegamos hasta las 19 hs. En el trayecto, cerca de la boca del Graham, nos entretuvimos “persiguiendo” ballenas. El objetivo era lograr una tomas que mezcle sus colas y el kayak, lo que finalmente logramos. Las condiciones de navegación fueron muy buenas. Para variar, cuando encontramos un punto para el campamento tuvimos que desalojar a un lobo.



 

Truenos de glaciares

Día 57. 

12//02/09. Nos encontramos cerca de península Valdivia (tanto en cartas UK como chilenas). El día está hermoso y con sol, con calor adentro de la carpa. El pronóstico, sin embargo, habla de aumento del viento hasta unos 30 nudos, aunque del E y SE; cuadrantes de los que nos protege la Península. La bahía en la que nos encontramos está llena de témpanos y rodeada por un glaciar de bordes muy altos (hasta unos 70 metros). Los sonidos son maravillosos: el golpetear calmo del agua en la costa y en los témpanos y los truenos del glaciar. Hoy pensamos llegar a Pta. Spring. Si no salimos muy tarde (dudo) y las condiciones son buenas quizá nos estiremos hasta la base argentina Primavera (en cabo Tisné s/cartas ch.)

Navegamos entre Caleta Heroína (que termina en Pta. Valdivia) y Punta Spring, donde se encuentra un viejo regugio del INACH, hoy abandonado. Contra los pronósticos, la navegación fue tranquila, con mar muy calmo. Nos embarcamos después de “tomar sol” a las 14 hs y navegamos hasta cerca de las 19. La última media hora tuvimos bastante viento de frente, con ráfagas muy fuertes, sólo para que recordáramos dónde realmente nos encontrábamos. Como siempre, después de varias noches en carpa es fantástico llegar a refugios, por más que estén abandonados. Pta. Sping es un lugar donde anidan los Skuas. Fotografiamos algunos “pollos” y las fintas de ataques de los padres que intentaban mantenernos alejados.





A parición de verdes

Día 58

13/2/09. Navegamos unas pocas horas entre Pta. Spring y Caleta Cierva, donde se encuentra la base Primavera. Mar muy calmo nuevamente. Cielo totalmente despejado. Grandes témpanos tabulares y algo de hielo molido (pequeñas banquisas) durante la navegación. Nuevamente volvemos a sorprendernos con el cambio constante del paisaje antártico. Lo notable de este día fue la aparición de grandes tramos de costa “desnuda”, sin nieve ni hielo, con musgos y pasto antártico, un solaz después de tanto blanco y un nuevo mundo de contrastes. La aparición del verde, sumado al cielo totalmente despejado, trae una sensación de “regreso al mundo”. Avistamos dos focas leopardo y un grupo de cormoranes se acercó a picotearnos los kayaks. Los seguimos fotografiándolos y filmándolos hasta un témpano con una Leopardo que, cuando los tuvo cerca, comenzó a darles dentelladas. Esto los puso en rápida retirada… al igual que a nosotros. Luego entramos al canal que antecede a Caleta Cierva. Navegamos con luz de atardecer y, alrededor de las 19 hs., llegamos a la Base Primavera, donde fuimos excelentemente recibidos. Nos bañamos, repetimos milanesas con fritas y helado, cerveza y champaña. Dormimos destapados por primera vez en casi dos meses.

 


E fecto base/refugio

Día59

14/2/09. Son las 12:12 y estoy en Primavera. Nos quedaremos a almorzar y después huiremos. Corremos el serio riesgo de ser atacados por el “efectyo base/refugio”, que significa dejarse estar en la calidez, la comodidad y la comida abundante.

Salimos cerca de las 15 hs. Navegamos unas 5 horas y avanzamos menos de 20 km. Nos embarcamos con buenas condiciones e inmediatamente comenzamos a serpentear entre las banquisas. Cuando se terminó el hielo comenzó el viento. Cuando se terminó el hielo comenzó el viento, por momentos con ráfagas muy fuertes, en general de frente. Toda la zona de cabo Sterneck (Ch.) es bastante espectacular, pero no pudimos sacar fotos por las malas condiciones. Encontramos refugio del oleaje del NE en la pequeña bahía que se encuentra inmediatamente al E del cabo que está más al N. Trabajamos bastante en preparar el espacio para la carpa. Nos alimentamos con galletitas y fiambres que nos regalaron en Primavera. A propósito: se terminó la primavera.




R efugio abandonado 

Día 60

15/2/09. Nos despertamos con mal tiempo. Recorremos los alrededores. Esperamos mejoras en las condiciones para cruzar a Isla Trinidad. Finalmente el viento se fue reduciendo progresivamente y se terminaron las olas blancas sobre el canal Orleans, que nos separa de la isla. Comenzamos el cruce hacia Trinidad a las 16:40. Tardamos 4 horas redondas. El oleaje fue cruzado, con olas de todas las direcciones y viento casi siempre de frente. Cuando llegamos a Puerto Mikkelsen hacía bastante frío, -2°C más el viento, por lo que decidimos, a pesar de la mugre (caca de pingüinos) armar la carpa dentro del refugio abandonado que se encuentra en la pequeña isla del interior de la bahía que le da nombre al “puerto”. Se trata de un refugio argentino inaugurado en 1954, hoy derruido y con señales de haber sido abandonado hace muchos años.

 



A nalogías

Día 61

16/2. Luego de 8 días seguidos de navegación teníamos tácitamente decidido que nos tomaríamos el día de descanso. Nos levantamos bastante tarde, pasadas las 12 hs. El barómetro mostraba una baja de 10 mb (de 991 a 981) desde que llegamos. Afuera había bastante viento y estaba cerrado y helado. Se veían nubes negras y bajas correr sobre el canal y olas blancas aun dentro de la bahía. Un día ideal para la lectura, la alimentación y el reposo. Después de mucho buscar conseguí agua en uno de los pocos deshielos (goteos) en que el gusto a caca de pingüino no era mucho. El islote en que nos encontramos es una gran pingüinera de Papúas. Los “pollos” están grandísimos. Casi más grandes que los padres, a los que persiguen todo el tiempo en demanda de alimento.  Es muy gracioso ver como los corren. De pronto, a veces, los padres se cansan y los picotean. Cualquier analogía con la especie humana es sólo casualidad.



Pensar en el regreso

Día 62

17/2 Otra vez nos despertamos tarde, pasadas las 10 hs. Esta vez no fue por el acuerdo tácito de no navegar, sino porque escuchábamos el viento huracanado que sacudía el viejo refugio. Otra vez nos sigue la fortuna. El barómetro estaba ya en 954 mb y una hora después en 950. Desde ayer cayó más de 30 mb! Estamos en medio de un temporal con viento de 50 nudos y rachas de más de 70. Es el segundo temporal de la travesía y otra vez, esta es nuestra fortuna, coincide con que estamos en un refugio, por precario que sea. El pronóstico dice que las condiciones tendrían que mejorar hacia la tarde. Ahora son las 14 horas y no hay señales de mejora. El viento arrastró los kayaks hasta una depresión. Los habíamos dejado boca abajo, pero no enfrentados al viento, que además rotó un poco. Error humano de final de travesía, pero no pasó nada.

Desde que salimos de Primavera experimento un cambio de estado psíquico. Creo que comenzó el proceso de “desconexión” del viaje. Ya comencé a pensar en lo que me espera al regreso. Mikkelsen es además el final del recorrido planificado. Nos encontramos en el punto acordado para que nos recoja el A.D. Las posibilidades de navegar sin interrupción durante este segundo tramo de la travesía nos llevó a planificar la posibilidad de agregar la circunnavegación de Trinidad, aunque siempre sujeta al acuerdo de fecha de encuentro con el A.D. y, por supuesto, a las condiciones climáticas. Son “apenas” 80 kilómetros que podrían hacerse en 3 días si las condiciones acompañan.

En las últimas horas el barómetro se clavó en 950. El viento sigue fuerte.

 

Cansado de frío y desolación

Día 63

18/2 Después de la tormenta llegó la calma. Hablamos con el A.D. y nos avisaron que nos pasan a buscar el 20/2. No habrá circunnavegación de Trinidad. No dan los tiempos. Cristian está molesto por el cambio de planes. Yo creo que no. Me parece que se debe a lo que comentaba de haber comenzado el proceso de desconexión. Además comienzo a hartarme del frío y la desolación. Igual para los dos días que nos quedan planeamos navegar a las islas cercanas.

Salimos a las 14 hs. con los kayaks totalmente vacíos (rarísimo) y navegamos 5 horas. Fue una navegación bellísima hasta la isla Chionis, a la que además circunnavegamos. Toda esta zona se caracteriza por la gran abundancia de lobos de dos pelos. Cuando regresamos a Mikkelsen disfrutamos del atardecer, del largo atardecer, placer que en Antártida solo es posible cuando el viento se calma.


E stilo Antártida

 Día 64

19/2 Hoy planeábamos despedirnos de Antártida navegando hasta la “Isla Despedida” (se llama así) en la costa “weste” (como dice Cristian) de Trinidad, pero amaneció con un heladísimo viento del SW que vuelve, sino imposible, muy desagradable navegar. Finalmente, la despedida de Antártida será a “su” estilo y no al nuestro. Pasamos el día a sotavento del refugio, tomando mate y fotografiando y filmando pingüinos. Caminé hasta el sitio histórico que se encuentra al otro lado del islote, donde hay restos de balleneras y ballenas. Cristian salió a dar una vueltita en el kayak para “autofilmarse”. Salgo a buscar agua. Debo reconocer que mi mente ya está a bordo del A.D, en su comida y bebida. Añoro a mis amores. Los extraño intensamente. Hoy llamé para que me saquen un pasaje Ushuaia-Neuquén para el 28/2.

L a espera

Día 65

20/2 Esperábamos ser recogidos por el A.D., pero eso no sucederá. Tenemos que llamar mañana a las 20 hs.

 

 

Continuará..... 

 

La antártida, ese otro planeta. Parte VII

La Antártida, ese otro planeta. Parte I

La Antártida, ese otro planeta. Parte II

La Antártida, ese otro planeta. Parte III

La Antártida, ese otro planeta. Parte IV

La Antártida, ese otro planeta. Parte V

La Antártida, ese otro planeta. Parte VII

Claudio Scaletta

Licenciado en economía y periodista especializado en economía. Como montañista, hizo cumbre en los montes Tupungato (6800msnm) y Aconcagua (6959msnm) y en los volcanes Domuyo (4800msnm) y Lanín (3800msnm), además del cerro Tronador (3440msnm).

Ocho meses después de viajar a la Antártida, llegó a Hualaihué, Chile, junto a Marcelo Hostar, para comenzar una nueva travesía en kayak. Cuarenta kilómetros por el Canal Comau, alcanzaron la velocidad máximas de 14,8km/h. Navegaron por el fiordo Cahuelmó, llegaron a las termas del mismo nombre. También a las termas de Porcelana, que a diferencia de las anteriores, no están sobre la costa. Es necesario cruzar la selva valdiviana.

Más tarde navegó por el  Cabo de Hornos, también con Cristian Donoso, partiendo de Bahía Wulaia en la isla Navarino.

Cristian Donoso

Abogado.Realizó más de 50 travesías en Antártica y Patagonia, especializándose en llegar a espacios donde no ha llegado el ser humano. En una reciente entrevista que le realizaron Cristian Donoso dice:  “Este oficio requiere de gran versatilidad y el dominio de diversos conocimientos y destrezas. En el plano puramente deportivo, tuve que especializarme en diversas disciplinas, entre ellas la exploración polar, el montañismo (escalada en roca, hielo, marcha sobre glaciar), el ski, el buceo, el kayakismo, la espeleología y el velerismo”.
Como explorador recibió el premio internacional Rolex y en Chile fue distinguido como el explorador del Bicentenario. Como kayakista, es considerado el ser humano que más millas navegó en Antártica.

 

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