Revista digital de Experiencias y Arte

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Rozar
07/12/2012

Los elogios

Elogios al día, a la noche, a la madre tierra, a la vida y a la muerte. Una piel, metáfora visual que Carlos Juárez, arquitecto y artista, elabora para la ciudad.

El mural Los Elogios, ubicado a pasos del acceso principal del Cementerio Central de la ciudad de Neuquén, comienza a vestir, o revestir, los muros divisorios de la necrópolis. Un vestido que se constituye equipamiento de la conmemoración (Gottfried Semper). Un ropaje que logra "desmaterializar" la superficie constructiva e instituir un plano simbólico.

El arquitecto Gottfried Semper (1803-1879) desarrolló un tratado sobre las líneas teóricas fundacionales de la arquitectura, basadas en el histórico origen textil del muro, rompiendo con la tradición iniciada por Vitruvio. Su investigación de carácter antropológico plantea que el origen del espacio está en la necesidad de envoltura. Y en el desarrollo de la arquitectura, esta envoltura devino revestimiento.

Semper publicó en sus textos que la "aniquilación" de la realidad y del material, resulta más evidente si el revestimiento es producto del "color puro" y en sus últimos escritos sobre el arte helenístico, argumentaba que las formas superficiales y los colores aplicados, simbolizaban los acontecimientos humanos. Semper creía que, de modo similar a la mímesis en el teatro, la mímesis arquitectónica oculta los materiales de tal modo que de ellos pueda surgir el contenido simbólico. Para Semper la arquitectura monumental se había originado en el drama conmemorativo, "donde el enmascaramiento o negación de la realidad es fundamental para el evento religioso o secular". También escribía que en la Antiguedad, los colores y formas "puros" del revestimiento, reforzaban la formación de una comunidad al tiempo que recordaban sus orígenes en los elementos de la fiesta. Esto incluía elementos temporales como ropajes, alfombras, ramas, festones, guirnaldas, trofeos y flores: el equipamiento de la conmemoración. En sí mismos eran símbolos de los extremos de la vida de cada día (el mayor dolor y sufrimiento o la satisfacción más completa).

La influencia de la teoría de Semper posibilitó el uso de una estructura ligera, con una pared-cortina como recubrimiento. Esta última tendencia es la que está vigente, desde la segunda mitad del siglo XIX, y ha permitido mayores avances en las nuevas tecnologías de la construcción.

El mural "Los Elogios" de Carlos Juárez, arquitecto y artista plástico, en esa pared del cementerio neuquino, revitaliza en mí las teorías de Semper.

 

El proyecto

La cara exterior de los muros mencionados estaban degradados. Era necesario subsanar el problema y, además, construir los ropajes para la conmemoración. Carlos Juárez entendió que era una oportunidad para ofrecer su arte  y cubrir las dos necesidades: la de reparar los muros deteriorados con una técnica que garantizara máxima durabilidad, mínima obsolescencia y mantenimiento y, a la vez, agregar valor estético y simbólico al espacio de la ciudad.

El artista presentó ante distintas instituciones el proyecto del mural. Su tarea incluyó desde el planteo de la ideas genéricas, la aprobación por la comunidad, bocetos, croquis, estudios de color, diseño, planificación, la gestión logística; hasta la recolección de fragmentos cerámicos, y el armado en forma indirecta de 680 paneles para ser montados sobre el muro.

Deterioro del muro elegido para la primera etapa.

 

Los elogios

El mural elogia aquello que representa, y representa lo luminoso: el día, el sol, la energía. También la noche austral: la cruz del sur, los astros, la luna, las Pléyades. No olvida a la madre tierra: limpia y contaminada. Incluye al agua, al aire, a la vida y a la muerte. El conjunto es una metáfora del gran laberinto: uno de los temas de investigación del  autor.

 

Recorrido I

Visité la obra. Faltaban pocos días para la finalización de la primera etapa de 40 metros de largo. Recorrí con la mirada y mi cámara fotográfica los primeros 165 m2 de la nueva piel, tal vez tatuaje, de la porción restaurada del muro divisorio. Di unas vueltas por el interior del cementerio. Entendí entonces, que tanto el interior, con sus manifestaciones de recuerdos y de olvidos, como el exterior, con una intensa vida urbana, tenían la misma carencia y que la nueva piel, tatuada con rezagos cerámicos, incorporaría a cada uno de los lados, el drama conmemorativo que ambos necesitaban.

 

Recorrido II

Recorrí por segunda vez el mural. Entré en el laberinto que propone la superficie y registré la sugestión visual planteada. Lo visité en horas de la mañana. A contraluz. El efecto, o la sugestión, era aún mayor.

Levanté la vista. Lo hice a cada paso. Era inevitable. Era el mejor ángulo de visión si el objetivo era pederse en el laberinto. Las estrellas y los cielos de Juárez se fundían naturalmente en el cielo real.

 

El cielo se veía dentro de los muros ciegos, como si al otro lado sólo existiera cielo. ¿Y si la mímesis fuera más real que lo real?

 

El laberinto continuaba entre los pinos. Entre los "pinos de cementerio".

 

Bajé la vista. Los laberintos y los ríos del mural continuaban en la baldosas de la vereda y en las líneas  del cordón cuneta. Se adelgazaban en los cables de electricidad del tendido aéreo.

 

Miré los fragmentos de cerámica. La ciudad, las calles, el alumbrado y los vehículos, estaban dentro del muro.

 

Lo opaco reflejaba. Lo que estaba fuera también estaba dentro. Lo limitado no tenía límites. Una suerte de oxímoron visual.

 

Los que recuerdan y recorren

Registro fotográfico: Ellos llevan unos ramitos de flores. Es el mediodía. Es la vereda de la calle Córdoba al 500 de la ciudad de Neuquén, sin embargo, la reflexión de la luz en los fragmentos, crea una luminosidad superficial distinta. Ilumina los cuerpos de los que recuerdan, creando una atmósfera de un espacio interior, como si se encontraran dentro del laberinto.

 

Los detalles

Este mural está siendo realizado en la técnica de trencadis o mosaico, con fragmentos de pisos cerámicos provenientes de la industria cerámica local y técnicas mixtas, con incorporación de detalles en materiales como venecitas, piezas de vidrio, acero inoxidable, confinados en resina poliéster, entre otros.

 

 

 

Los interrogantes

Creo que cuando vi esta imagen mi mirada fue totalmente geográfica. Vi la tierra desde las alturas, seguí la línea de los ríos azules y de los ríos rojos, miré las parcelas de chacras que van a desparecer (¿por qué no?).

Me pregunto:¿Levité?¿Carlos Juárez se propuso que desde el plano vertical armemos una imagen desde el cielo?¿Es el elogio al aire que él propone?

 

¿Superficie vertical? ¿Superficie horizontal? ¿Un mapa?¿Estoy perdida en el laberinto?

 

Del otro lado del muro

Según la cultura, las creencias de una sociedad o las costumbres de cada familia en particular, la muerte se vive de diferentes maneras. Los cementerios, los rituales y las ofrendas, muestran esa misma diversidad. Así como los espacios de la vida, los espacios de muerte, se reconfiguran al ritmo de las formas que toma el concepto "muerte" en una sociedad que cambia día a día.

Desde la voluntad del muerto se crean escenarios maravillosos, dice Catalina Velásquez Parra, directora de la Red Latinoamericana de Valoración y Gestión de Cementerios Patrimoniales. Hay un espacio que para el muerto es importante, entonces, allí entra en juego el arte funerario contemporáneo; las nuevas interpretaciones de ornamento. También las connotaciones que tienen los espacios de la muerte; la muerte es un tema pasional, se habla de memoria, recuerdo, pasión. Sin embargo, no se puede borrar la memoria de un pueblo o civilización, barriendo y descuidando los cementerios, que a nivel iberoamericano están en peligro, agrega.

Del otro lado del muro en el Cementerio Central, se encuentra la diversidad: el cuidado, el recuerdo, el abandono y el olvido.

El mural "Los elogios" de Carlos Juárez es una caricia para la ciudad y la vida. Un agazajo que se hace extensivo al interior del campo de la muerte, como patrimonio vivo para el recuerdo y la memoria del pueblo neuquino.


El recuerdo


El abandono


El olvido

 

 

 

 

 

 

 

 

"Alza los brazos,
"Alza los brazos,
en tus manos el cielo
en tus manos el cielo
 y el viejo sol.
y el viejo sol.
Seguro es tuya,
Seguro es tuya,
esa parte de todos
esa parte de todos
que está en mí.
que está en mí.
Signos del cielo.
Signos del cielo.
Nos regala estrellas
Nos regala estrellas
con su misterio.
con su misterio.
Metal de fuego,
Metal de fuego,
esa estrella de plata.
esa estrella de plata.
Es mi camino".
Es mi camino".

El artista describe

El mural está ubicado sobre calle Córdoba de la Ciudad de Neuquén. El soporte es uno de los muros medianeros del Cementerio Central. Es la 1era fase de una propuesta mayor que consiste en la recuperación de los muros del perímetro del cementerio de Neuquén (calles Islas Malvinas, Córdoba, Tucumán y Tte. Ibáñez) de 537 metros lineales, realizando murales cerámicos, sobre su superficie de 1700 m2. El  mural artístico sobre los muros aledaños al acceso principal del Cementerio Central de la ciudad, tiene en esta etapa 40 metros de longitud x 4 de altura (163 m2). El proyecto completo es de 72 metros de largo x 4 m . de alto  ( 288 m2 ). El mural está siendo realizado en la técnica de trencadis o mosaico con fragmentos de pisos cerámicos provenientes de la industria cerámica local y técnicas mixtas, con incorporación de detalles en materiales como venecitas, piezas de vidrio, acero inoxidable, confinados en resina poliéster, etc. La elección de esta técnica fue determinada por ser la que menor obsolescencia posee de todas las técnicas muralisticas, por la gran disponibilidad de material en la ciudad y por la experiencia previa del autor.

El relato de Carlos Juárez

"El mural plantea metáforas sobre la identidad neuquino - patagónica, para lo cual los recursos formales giran en torno a  simbología ancestral, signos abstractos que remitan al origen de la cultura, la celebración de la vida, los recursos naturales, la “madre tierra”, los astros del cielo austral, etc. En esta etapa se puede visualizar una representación de lo luminoso en el sentido material y espiritual,  sol, energía de la vida, el día. Como contapunto tambien aparece la noche austral, con sus astros mas relevantes y de significación ancestral, como la Cruz del Sur (ejecutada por los niños) que representa los 4 rumbos del mundo andino, la pata del choique, etc. Luego “Los 7 cabritos” que en realidad son Las Pléyades, cuya aparicion en el solsticio de invierno en el horizonte, indica el comienzo del año nuevo entre los mapuches, la renovación y resurrección de la vida entre los maories e implicancias similares en otros pueblos originarios del hemisferio sur. Finalmente la luna, con sus relaciones con  la fecundidad, en lo femenino y también reverenciada por las culturas originarias de Patagonia y del mundo. Cierra esta etapa una montaña con el perfil de una mujer adolescente que representa la fuerza de la tierra, con símbolos originarios en su rostro e inclusiones cerámicas, realizadas por niños, que aluden a la contaminación de la tierra por un lado  y a la pureza del día y de la noche sin contaminación".

Patrocinantes y colaboradores

-Dirección del Museo Nacional de Bellas Artes de Neuquén.

-Ministerio de Desarrollo Territorial, Pcia. Del Neuquén. Resolución 273/11.

-Programa Impulsarte 2011.

-Programa de Infraestructura Solidario de la Empresa Weber

-Empresa Arq. Julio Maiolo

-Corralón Comahue.

-Proyecto presentado en 1era Bienal Latinoamericana de Muralismo, Chaco, 2011.

-Proyecto con apoyo de la Comisión Vecinal Área Centro de la ciudad de Neuquén.

-Proyecto aprobado en el 1er Congreso de Cultura ciudadano Neuquén 2010.

-Participación y colaboración de  colegas: el plástico Gastón Pereira, la arquitecta María Eugenia Moreno, la vitrofusionista Graciela Couto, y  el asesoramiento de la muralista platense Jaquelina Abraham.

-Además han tenido activa participación un grupo de niños-alumnos de la Escuela Municipal de Cerámica, de los talleres de mañana y tarde, con coordinación de sus respectivas profesoras de cerámica, los cuales han confeccionado algunas piezas especiales del mural.

Arq. Carlos Juárez y Lisandro Monachesi, representante de Weber Saint Gobain en la región.

Arq. Julio Maiolo, arq. Carlos Juárez, arq María Eugenia Moreno.

Ar. Carlos Juárez, arq. María Eugenia Moreno.

Alumnos de la Escuela Municipal de Cerámica.

Poema para el mural de Carlos Juárez


Alza los brazos,

en tus manos el cielo

y el viejo sol.

Seguro es tuya,

esa parte de todos

que está en mí.

Signos del cielo.

Nos regala estrellas

con su misterio.

Metal de fuego,

esa estrella de plata.

Es mi camino.

Fotografías

 

Fotografías de  colaboradores: gentileza de Carlos Juárez.

Fotografías del mural: Mirta Eberhardt

Comentarios

gracias,

gracias,

Como estoy acostumbrado a ver

Como estoy acostumbrado a ver en las notas que hace mi amiga, prima y colega Mirta Eberhardt , y aquí no es diferente, hace un análisis del hecho artístico, cargado como no puede ser de otra forma de su propia historia, de su mochila cultural de la que no puede abstraerse, y entonces encuentra espejos en el mural que le hablan de parcelas de chacras que van a desaparecer, y mapas, y ríos e integra el mural al hecho urbano, a la vereda y a los cables, y pone una imagen con un punto fuga tan fuerte, que seguramente evoca sus primeros años en la facultad de arquitectura.
Ella encuentra puntos en común, entre el mural y su propia percepción de la realidad, y bueno es justamente eso lo que hace el arte con nosotros, nos lleva a un plano donde uno puede vaciarse para entender el lenguaje de los símbolos, que como arquetipos , traen recuerdos, emociones, parece que Mirta lo siente el cuerpo, y si lo siente en el cuerpo es porque Carlos Juárez, finalmente pudo poner ahí un poco del alma colectiva, que también compartimos con los pueblos originarios.

Julio: amigo, primo y colega,

Julio: amigo, primo y colega, Carlos Juárez hace arte y ese arte organiza caminos. Muchos de ellos se recorren a conciencia. Otros,forman parte del misterio de la vida y nunca sabremos a que dimensiones pertencen. De todos modos quedan registros y huellas de cada una de las misteriosas experiencias.
Gracias por el comentario. Es bueno tener un intercambio de lo que nos sucede con el arte y en este caso particular, con el mural. Es tan interesante !! El "tatuaje" que ahora tiene la ciudad, comienza a ser de todos...y comentar lo que nos pasa con él, es una tarea enriquecedora.
Gracias Julio.
M.

Mirta, qué placer este viaje

Mirta, qué placer este viaje que proponés por "los elogios"... Pienso en la gente que tiene a sus seres queridos enterrados en el cementerio... Este homenaje de Juárez me llena de emoción.
Felicitaciones por la revista!! (GRacias por el envío del boletín!!)
Andrea

Andrea: El mural de Juárez,

Andrea: El mural de Juárez, posibilitó el recorrido por la nueva "piel" del muro divisorio. La calidad del recorrido es obra del artista plástico. Un trabajo impresionante. Un regalo para la ciudad.
Gracias por tus comentarios. ¿Te suscribiste al newsletter? Cada 15 días actualizamos.
Un saludo cordial
M.E.

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