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24/05/2016
Artes visuales

Cuando las tranqueras abren

En Bariloche, con “Bicho Colorado, o cómo campear la iluminación”, Ruth Viegener reflexiona —en paradoja y a pulso de metáfora— sobre el habitar La Matria.

"Ningún país es rico si no se preocupa por la suerte de sus pobres".

José Hernández


Un recorrido. Un mundo de estímulos. Una reflexión. Entre objetos, fotografías, videos y textos de la muestra de Ruth Viegener, en la Sala Frey del Centro Cívico de Bariloche.

 



"El progreso tiene que madurar y no seguir arrasando con La Matria".

Ruth Viegener

Hubiera o Hubiese. Todo conduce y  me provoca  la reivindicación de la cantada sentencia: “cualquier pasado fue mejor”… Quizás sea el cúmulo de cierta cantidad de otoños e inviernos pisados —no sólo de primaveras—, y se me empañe la mirada con el velo de nostalgia, que por velo ser, difumina detalles y otras tristezas pasadas. Quizás ya es más lo contado que aquello por contar y los ojos se resisten al otro lado de la frontera de la vida, ese otro velo, negro, que espera al final de la supuesta luz.

De fondo, debajo y encima del murmullo de la contemplación, de la amistad, del comentario y de la curiosidad, la voz anciana cargada de años y de experiencias —en formato video "loop"—vibrante y carraspeando niñez. Nos cuenta Rayita Cruz —artista, psicóloga social y docente— de su luz, de su captura de inquietas luciérnagas que iluminarán vidrios y recuerdos. Sus nonagenarios ojos luminosos de niñez, de campos, de bichitos rojos, de mamás cuidadoras y de esos tiempos que a todos nos rodean, como nebulosas varias de asociaciones e ilusiones.Vibraciones.



 

"El campo ya no es un lugar para vivir, es un lugar para producir".

Ruth Viegener

Ruth, que nos lleva por tantas rutas, caminos, vivencias y por ende experiencias, nos llevó, ahora, a las puertas de un pasado en que la esperanza y el progreso, adornaban las caligrafías de los límites de la propiedad. Cuando todo significaba una posibilidad abierta, verde, cautivadora: Cruzar tierras y mares para poblar la tierra de esperanza, madrugando soles y lunas para perseguir el progreso.

La artista nos habla: El progreso y la esperanza tornaron en explotación, aprovechamiento, rendimiento. Ya el campo no es campo. Solo tenemos industria sin techo. Solo eso. Y la vida queda reducida al mundo vegetal de alta cotización, hombres y animales pernoctan su tristeza en otros lugares.



 

"La referencia estética a la puerta está, de alguna manera, en el pensar en la tierra divida en sectores y en el lugar por donde uno puede entrar. En la procincia de Bs A están las tranqueras y el nombre. En la patagonia están solo las tranqueras, sin nombres".

Ruth Viegener

Conocí esa frontera al habitar este inmenso continente. Solo entonces pude hacer conciencia de su omniprescencia. Norte y Sur, por todos los costados de la existencia, pero sobre todo, de la supervivencia. Norte y Sur en las estancias. Las del Norte orgullosas, señaladoras, nombradas, marcadas como ganado que no tienen, participantes de la puja para las arcas. Las del Sur anónimas, adormecidas, pastando sus sueños, rumiando su soledad y  falleciendo lentamente.



La muestra de la artista se denominada: “Bicho colorado o cómo campear la iluminación”. Estará abierta al público en la Sala Frey del Centro Cívico de Bariloche, hasta el 29 de mayo.

 

Nota:

Ruth, días después del acto inaugural de la muestra, recuerda a su amiga Rayita: “Fue todo muy sincrónico. Ella tuvo un acv el sábado pasado y ya, desde el domingo, era previsible su partida, aunque no se sabía cuando. Al final decidió irse el lunes de la inauguración a los minutos en que cerré la puerta de la sala frey y me volvía a casa. Si, la extraño horrores, era mi amiga y confidente de toda la vida y para ella yo era la hija que no tuvo".

 

 

 

Oveja. Objeto.
Oveja. Objeto.
Ruth Viegener. Bariloche.
Ruth Viegener. Bariloche.

Ruth Viegener

Ruth Viegener nace en la ciudad de Buenos Aires en 1956 y se radica en Bariloche en 1970. Estudia dos años de arquitectura, aprende cerámica con Lelia Martínez y escultura con Ingeborg Ringer y se recibe de Profesora de Enseñanza Primaria. En 1993 participa del 48º Concurso Internacional de Cerámica Artística de Faenza. Dos años después recibe el Gran Premio de Honor del Salón Nacional de Cerámica Artística. Obtiene becas de Fundación Antorchas (1997/1999) y del Fondo Nacional de las Artes (2000). En 2002 es invitada por Ojo al País para exponer en el Centro Cultural Borges de Buenos Aires. En 2004 participa del festival de video arte “Desert 6” Champ Libre, en Montreal, Canadá. En 2008 es co-curadora de Interfaces 8 de la Dirección de Artes Visuales de la Nación. En 2009/10 participa junto a tres artistas en la gestión de Austrocedrus, Arte Contemporáneo en el Paseo de las Colectividades de Bariloche contando con el apoyo de la Secretaría de Cultura de Bariloche y la Beca Grupal del Fondo Nacional de las Artes. En 2012 es invitada por la Secretaría de Cultura de la Nación a participar del programa In situ, arte en el espacio público de Bariloche. En el concurso Igualdad Cultural de 2013 se elige su obra Cráneos que pasa a formar parte de la colección Castagnino-Macro de Rosario. En 2015 es invitada por el Ministerio de Cultura de Argentina y el Museo Histórico Nacional a exhibir su obra Heroínas. A su tarea como artista se le suma el trabajo de gestora cultural, consultora y escritora de textos sobre arte

Texto de la Sala

Los latifundios se fueron dividiendo por ley de herencia. Acá tampoco.

Como un buque factoría, la cosechadora engulle trigo candeal, coloca en forma de lluvia los granos en una tolva ladera y devuelve a la tierra el resto de la planta en polvo. Igual que los peces limpiadores, las gaviotas circulan la faena.

En 1910 Colonia Suiza ganó la medalla de plata en la exposición de la Sociedad Rural Argentina por la calidad de su trigo blanco  y en 1925 recibió otro premio por la producción de seisa variedades distintas de manzanas.

Estar debajo de los árboles, en el atardecer de la pampa húmeda, se hace insoportable. Las familias se reúnen en el nido, se cuentan lo vivido en la jornada, todos a la misma vez, los menores se disputan el ala derecha de la madre, a los picotazos los mayores comprueban que todo está en orden.

Cuando la bola solar termina de desaparecer en el horizonte, en ese preciso momento, en plena claridad todavía, se prende el silencio.

Como los murciélagos, las preguntas revolotean matizando la oscuridad.

Bicho Colorado, o cómo campear la iluminación intenta ser  extracto que interpela al que se pone al alcance. Juega con la yuxtaponiendo emociones en paradoja y, a pulso de metáforas, invita a reflexionar nuestro habitar la matria.

Comentarios

Llegado del otro lado del

Llegado del otro lado del Océano, transcribo el comentario:
"El olvido triste, nostálgico, tan real....Los que amamos la Naturaleza como tal, no soportamos este deseo de matar todo por capital. Las fotos son áridas, tristes, claras....¿reales?....¿quizás elegidas así a propósito?
Sisa Ruano. Gran Canaria

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