Revista digital de Experiencias y Arte

Seguinos en:  Twitter logo Facebook logo

Escuchar
09/06/2014
Teatro

A la espera de un soplo

Rubén Orsini, el creador rosarino que nos cautivó con su "Orsini Marionetas", en el Festival de Títeres 2014 de Cipolletti.

 

"El Demiurgo", dijo mi padre, "no tuvo el monopolio de la creación; ella es privilegio de todos los espíritus. La materia posee una fecundidad infinita, una fuerza vital inagotable que nos impulsa a modelarla. En las profundidades de la materia se insinúan sonrisas imprecisas, se anudan conflictos, se condensan formas apenas esbozadas. Toda ella hierve en posibilidades incumplidas que la atraviesan con vagos estremecimientos. A la espera de un soplo vivificador, oscila continuamente y nos tienta por medio de curvas blancas y suaves nacidas de su tenebroso delirio".

Bruno Schultz, Tratado de los maniquíes o el segundo génesis.


 

Ruber Orsini: creador de marionetas, manipulador de mundos e inocencias. Actor que, con su técnica visible al público y sin respiros escénicos, logra difuminar el límite donde su cuerpo de actor-animador se hace objeto-marioneta. 

Orsini nos propone criaturas que no hablan. “Orsini Marionetas”, que en breve será presentado en el Festival de Lyon (Francia), es un trabajo unipersonal en el que las marionetas expresan una fragilidad gritona, pero sin decir una palabra, cobrando vida en medio de enigmáticos escenarios y situaciones. No se trata de saber dónde, ni por qué. Orsini nos conecta con esa in-fancia (sin habla) a la que propone volver, con la mudez que gesta -cuidadosamente- un decir.  

En un “retorno a la inocencia primaria”, Orsini nos pide disponernos a la escucha.


 La previa 

¿Cómo te vinculás con la materia de tus criaturas: primero es la materia, y después la concepción de tus criaturas, o viceversa? 

Creo que es seducirse con todo a la vez: poder juntar la idea, la sensación, el material -cuál puede ser el más potable-… Creo que me aferro a cosas que responden al inconsciente. A veces he trabajado con materiales que se acercaban al realismo, y otras apuntando a que el realismo no exista y que la cosa sea más surrealista.

 

Y tus criaturas, ¿representan seres de carne y hueso?, ¿representan algo? 

No me interesa que haya un realismo, que los objetos se parezcan a los seres humanos. Mis marionetas son como especies de idealizaciones de lo que quiero lograr. No busco la perfección en la construcción, no me gusta el arte higiénico, me gusta que haya libertad y soltura en la construcción. Sí busco que haya humanización en el movimiento.

 

Tus criaturas, ¿son prótesis? 

No sé. Son una prolongación de mí… pero no creo que sean “apéndices”, porque no veo que me “ayuden a”. Tienen cierta autonomía y juego con esa disociación. No me percato de que soy el animador, o el manipulador. Sé que todo eso está, pero es como en la música y su ejecución: uno se olvida de la técnica, y pasa a ser música, no hombre-instrumento.


 

¿Por qué tus criaturas no hablan? 

Lo veo así.  Es que las lecturas son siempre distantes: en la calle veo que hablan y no sé de qué hablan. De la misma manera, hay una distancia entre el espectador y lo que hago. A mí las marionetas me hablan: hay un mensaje que tengo que escuchar, sino no puedo responder.

 

En esta obra planteás “un retorno a la inocencia primaria”. ¿Pensás que, en general, las marionetas nos conectan con una dimensión del mundo humano perdida? 

No sé si las marionetas… En esta obra, sí. Por eso es un espectáculo para adultos: los niños no pueden volver a un lugar por el que están transitando. La reminiscencia viene porque vos tuviste una niñez. El niño necesita otra dinámica, yo no me estoy comunicando con él.


 

 ¿Qué buscás provocar en el espectador? 

Me planteo un montón de objetivos. Si percibo que la comunicación con el público se está dando, que comprenden lo que quiero decir, siento que he tenido suerte. Lo que más peso tiene en mis espectáculos, creo, es que estuve en el nacimiento de mis marionetas. Yo las construí. Es algo visceral. Si yo comprara un objeto para manipular no sería lo mismo, algo se quebraría en el mensaje que busco comunicar. No puedo trabajar con objetos que no haya creado yo… 

En esta obra en particular, creo que al final la gente se siente más liviana. Esta obra es casi como un objeto transicional, como si abrazaras algo que te falta. Para eso necesito que haya buena voluntad en el espectador. En “Ausencia”, mi nueva obra estrenada en abril de este año, trabajo sobre otros planos distintos –la muerte, entre otros- , y tiene otro tipo de resultado final, pide otra cosa al espectador.

 

¿Qué tiene la marioneta que el actor humano no? 

¿Por qué esa disyuntiva? Son instrumentos, distintos niveles de exposición. Lo importante es lo que se está diciendo.





A la espera de un soplo

"Orsini Marionetas"

Este espectáculo fue presentado en el reciente Festival de Títeres de Cipolletti, que desde hace 8 años viene proponiendo espectáculos de primer nivel. El rosarino Rubén Orsini nos deleitó, en la hora que duró el unipersonal, con su técnica increíble de manipulación y sus enigmáticas criaturas.

Reseña:  "Este espectáculo se sustenta en un mundo de objetos. Creados con residuos de la calle e hilachas de un pasado, fueron tocados, apretados, ungidos, arrojados y ahora vuelven a la vida a través de 8 historias que rescatan lo bello en lo terrible, para lograr conectarse con sensaciones del mundo de los humanos, en un retorno a la inocencia primaria".

http://rubenorsini.com.ar/blog/

 
 
 

Fotografía: Martín Wullich.

Comentarios

Enviar un comentario nuevo

El contenido de este campo se mantiene privado y no se mostrará públicamente.
Este sitio web puede incluir contenido de terceros y/o vínculos con sitios web externos (empresas y particulares, entre otros) que no pertenecen a QRV y de los cuales éste no se responsabiliza por la veracidad y exactitud del contenido publicado, o de las opiniones o comentarios vertidos por los usuarios, o cualquier consecuencia que pudiere derivarse del ingreso a los mismos y/o su utilización.

ISSN: 2545-6814Diseño: chouch - Programación: ConDrupal