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09/06/2014
Urbanitas

Cuando la arquitectura no sabe de continuidades

En la ciudad de Cipolletti se decidió extraer 24 árboles inmensos. La arquitecta Agustina Niembro, sensibilizada, expresa sus impresiones profundas.

 "Este árbol vivía con todas sus fuerzas esparcidas: tenía un modo propio de apoderarse del cielo y convocar a la naturaleza entera como testimonio en torno a su fervor. Describía, para ascender hacia el espacio y para tomarlo, un movimiento de una soltura soberbia, y su tronco orgulloso e impaciente se dividía en todas las ramas necesarias para absorber el alimento del aire y trocarlo en belleza. Se veía florecer en la cima, como un ramillete, su cabeza redondeada a la medida del cielo..."

Paul Gadenne.

"Ante este espectáculo comprendemos que el dolor está en el cosmos, que la lucha está en los elementos, que las voluntades de los seres son contrarias, que e descanso es solo un bien efímero. El árbol que sufre colma el dolor universal".

Gastón Bachelard (El aire y los sueños).


Leí la nota que la arquitecta Agustina Niembro envió a la sección Carta de Lectores de un diario local. Sentí que allí había registro de algo grave que estaba sucediendo en nuestra ciudad y, recordé, por un lado, el primer Foro Cultural para la Participación Ciudadana (Cipolletti) realizado con la expectativa de hacer ciudad entre todos y, por el otro, las palabras que el arquitecto Pablo Beitía dijo en una charla que ofreció en la ciudad de Neuquén: “...Estamos locos, la cultura urbana no funciona así, funciona con continuidades, por influencias, recuerdos, transformaciones. Hay que recoger la historia de la ciudad y los aportes infinitos de todos los actores. Sobre todo, los que inspiran para nuevas cosas inesperadas. La dimensión del dominio es una dimensión de convivencia”.

Con estos estímulos fui al lugar  -tal vez con la imaginación excesivamente cargada de fantasías sobre lo que significa hacer una ciudad para todos y entre todos- y, al ver la magnitud del hecho, decidí convocar a Agustina y entrevistarla:


La noticia

Mi primera sensación cuando vi la noticia sobre la extracción de 24 árboles en la esquina de calle Toschi y Los Pinos de Cipolletti -y la respuesta del municipio, justificando la autorización-, fue escribir una carta. Es que se tiró historia. Estos árboles eran historia y estaban sanos y fuertes. Estaban en el lugar desde que era zona de chacras y la calle Toschi era de tierra. Aguantaron todo, menos este tipo de arquitectura. Hacer arquitectura también es mirar el entorno, cuidarlo y respetarlo.

Entiendo que todos los arquitectos hubiésemos querido tener una obra en esa esquina, pero estoy segura que no todos hubiéramos tirado esos árboles.

 

La ciudad y las normativas

 “Los materiales del planeamiento de la ciudad son: cielo, espacio, árboles, acero y cemento. En ese orden y en esa jerarquía”.

Le Corbusier

Me parece que los argumentos utilizados por la Secretaría de Servicios Públicos de la municipalidad para justificar la extracción de los árboles no son sólidos. Cualquier persona se da cuenta de que los árboles no estaban enfermos, que no levantaban las veredas, que la situación de ellos y el cableado aéreo es igual en toda la ciudad y, por otro lado, si vamos a tomar estos argumentos al pie de la letra, tendríamos que tirar todos los árboles de la ciudad que no estén alineados, por ejemplo, o que molesten al tendido eléctrico… y ¿vamos a hacer esto?

Claramente existe una normativa municipal que no avala la autorización efectuada por la Secretaría de Servicios Públicos. A raíz de mi carta publicada en un diario, muchos vecinos se comunicaron conmigo para comentarme sobre casos similares en los que la municipalidad, a pesar de haber verificado las condiciones de peligro que presentaban ciertos árboles, no autorizaba el corte. Entonces, ¿por qué en este caso se permite? ¿Son normativas circunstanciales?  Queda claro que son normas que se hacen cumplir, o no, en función de intereses inmobiliarios.

En Buenos Aires también sucede lo mismo. Se tiran árboles y edificios con mucha historia para construir torres.

 

L a vereda es espacio público

“por tus venas subo, como un can herido que busca refugio de blandas aceras”.

César Vallejo.

La vereda es un espacio público. Es municipal. Es de todos. No entiendo las costumbres instaladas –y las normadas- que obligan al frentista a construir las veredas cuando, al ser espacio público, correspondería al municipio su construcción y mantenimiento. Si así fuera, ese espacio estaría unificado en sus materiales, en su estética y construiría identidad urbana. 

 

 

L a arquitectura de exhibición

Hay que buscarle la vuelta al tema de la arquitectura comercial para que la misma arquitectura se venda por sí sola, sin tener que tirar árboles para llegar a ese objetivo. Queda claro que, en este caso particular, los árboles de la calle Toschi se tiraron para que el edificio se viera mejor. En cambio, como en la calle Los Pinos el proyecto presenta paredes ciegas, el empresario-comitente no solicitó la extracción de esos árboles que –extrañamente- “estaban sanos y la municipalidad consideró que no era necesario removerlos”. Con los árboles grandes el propietario no podría mostrar -ni vender- su arquitectura.

Los profesionales intervinientes también tienen responsabilidad. No se pueden "lavar las manos" por las consecuencias de las decisiones tomadas. Estamos hablando de profesionalidad o no, claramente.

En la nota que publiqué digo que, como arquitectos, siempre estamos mediando entre los intereses privados y los interesas de la ciudad. Nuestra responsabilidad es construir ciudad, no destruir ciudad y, en este caso, se destruyó ciudad sin necesidad.

 

 

 


Agustina Niembro volvió a la zona –hace un año- para dedicarse al ejercicio profesional. Estudió en la Universidad de Belgrano (Buenos Aires) y en Universidad Politécnica de Madrid. En esta última obtuvo la doble titulación. Está asociada a otro arquitecto y tienen un Estudio. También está tratando de trabajar en temas relacionados con la ciudad.

En la entrevista expresó que es conveniente revisar la normativa que va definiendo el perfil de nuestro suelo urbano. Que es necesario limitar -no solo en altura- las construcciones, también la cantidad de edificios por manzanas. Cree que de seguir así, con el empuje que tiene la zona por la actividad petrolera, Cipolletti pasará de ser una ciudad chata de dos plantas a una ciudad chata de 21 pisos con calles sin sol: tenemos que decidir qué ciudad queremos.

Lamenta que Cipolletti, que era un orgullo para todos sus habitantes, fuera incorporando modas en las formas de habitar, como los barrios privados cuando no se necesitaban, cuando todo estaba compensado y equilibrado y lamenta, también, que las chacras fueran cediendo espacio a barrios cerrados para los más pudientes. Considera que estas urbanizaciones son en si mismas generadores de violencia y aniquiladores de una identidad que se iba consolidando.

Piensa que todos los arquitectos tienen que comprometerse con la ciudad y “no quedarse metidos en las cosas de cada uno”  y que sería conveniente que el Colegio de Arquitectos pida explicaciones a la municipalidad sobre los modos discrecionales de controlar y aplicar las normativas vigentes.

También invita a los habitantes de la ciudad a recorrer la esquina de Toschi y Los Pinos y evaluar el daño que se hizo con un patrimonio histórico de Cipolletti.

Sabe que con su actitud se puede “llenar de enemigos”, pero no puede callarse cuando pasan hechos de esta envergadura. Entiende que callarse es ser cómplice. 

Agustina Niembro evalúa el daño

 

Otras imágenes de la "limpieza" efectuada en la zona

Los trabajos de extracción de árboles continúan a cada lado del Canal de Riego. 

 

Vista de la arquitectura -sin interferencias vegetales- ubicadas en la vereda contigua.

Una extraña enfermedad.
Una extraña enfermedad.
Nuevas patologías vegetales urbanas.
Nuevas patologías vegetales urbanas.
Enfermedad comercial
Enfermedad comercial

En Carta de Lectores...

Agustina Niembro Buffolo publicó en carta de lectores de un diario local el siguiente texto:

Días atrás la comunidad de Cipolletti fue víctima nuevamente de los intereses inmobiliarios, gracias al aval municipal que permitió la matanza de 24 históricos árboles de Av. Toschi y Los Pinos. Frente a la queja de un vecino de la ciudad, la Secretaría municipal de Servicios Públicos informó las circunstancias que avalan la extracción de dichos árboles. Resumiendo, entre los motivos se mencionan algunas especies infestadas, otras que requerían podas sucesivas por despeje de cables, mal estado vegetativo, otras ahogadas por enredaderas y otras con importantes raíces que han levantado la vereda.

Da la casualidad que todas las especies afectadas estaban ubicadas en la vereda donde en la actualidad se están construyendo locales comerciales con grandes vidrieras hacia la avenida. En cambio las acacias ubicadas sobre Los Pinos, especies plantadas en el mismo tiempo y sujetas a las mismas condiciones que las de la avenida, dice el comunicado que no requirieron ser podadas "debido a que presentaban un buen estado de preservación a pesar de ser ejemplares añosos". Cabe aclarar que en esa acera la construcción no tiene vidrieras. Termina de justificar este asesinato diciendo que la arboleda "no corresponde con las reglamentaciones vigentes en cuanto a la distancia de plantado entre árboles, dimensiones de canteros y alejamiento de cordón cuneta".

Ahora bien, les pregunto a los vecinos: estas características que menciona la Municipalidad sobre el estado de los árboles, ¿no les suenan familiares en su barrio? Entonces, ¿debería la Municipalidad promover la poda de la gran cantidad de árboles que cumplen con las características antes mencionadas?

Como arquitecta de esta comunidad, que media día a día entre los intereses privados y la conciencia ciudadana, me siento triste y avergonzada de que los intereses inmobiliarios sean más fuertes que la historia de un pueblo y la vida de 24 árboles que tantos años han habitado esta ciudad. Puedo reconocer que alguno de ellos estuviera enfermo y que hubiera que sacrificarlo, los hay en toda la ciudad, pero lamento decirle a quien habilitó dicha poda que no le creo nada, que no creo en las casualidades, que así como yo quiero pensar que muchos vecinos ven a las claras que acá no fue una cuestión de salud social sino una poda indiscriminada para que esas vidrieras quedaran libres de visión.

Hoy ya es tarde para los 24 ancianos, pero no para los que aún quedan. Luchemos como comunidad para evitar estas acciones; por eso les pido a los vecinos que estemos atentos y reclamemos que se repongan los árboles.

Agustina Niembro, DNI 32.829.468 - Cipolletti

Informe de la Secretaría Municipal de Servicios Públicos

Se indica que según expediente número 4480 realizado el 18/10/2013 se solicita la extracción de 24 árboles debido a que los mismos se encontraban enfermos y secos. La Secretaría resuelve autorizar la extracción de toda la alienación ubicada sobre calle Toschi y las circunstancias que avalan la decisión son las siguientes:

  • Que la empresa se responsabiliza a realizar la reposición por especies aptas para vereda.
  • Que según control minucioso se detecta que entre los mismos se encontraban muchas especies infestadas con taladrillo y cochinilla en forma irreversible (pese a las reiteradas tareas de fumigación efectuadas).
  • Que se observan 3 Fresnos Americanos con podas sucesivas por despeje de cables sobre la línea de media tensión, lo que impide el correcto desarrollo natural de ramas y porte de los árboles en cuestión.
  • Que se observan 5 Acacias en mal estado vegetativo, algunas secas y otras ahogadas por enredaderas, significando un potencial peligro de caída por desprendimiento de ramas.
  • Que se observan 2 Olmos que han desarrollado importantes raíces que impiden la correcta circulación por la vía pública dado que los mismos no son aptos para el arbolado urbano.
  • Que se observan 8 Acacias de gran porte que han levantado la vereda en forma severa.
  • Que se solicitó la conservación de 5 Acacias ubicadas sobre calle Los Pinos debido a que las mismas presentaban un buen estado de preservación a pesar de ser ejemplares añosos.
  • Que no corresponde con las reglamentaciones vigentes en cuanto a la distancia de plantado entre árboles, dimensiones de canteros y alejamiento de cordón cuneta.

 

Comentarios

Me indigna. Me indigna como

Me indigna. Me indigna como ciudadana, como ex empleada pública y como (casi)arquitecta.

Me indigna que un arquitecto valore tan poco su trabajo que piense que necesita cortar los árboles de la vereda para que este se luzca, no se enteró de que hay otras formas de trabajar? Me acuerdo de un profesor diciendo respecto de un compañero: "hay que tener huevos para tapar tu edificio con un árbol (en la imagen que hiciste para mostrarlo)". Es huevos lo que se necesita para dejar 24 árboles añejos en la vereda de tu edificio? No podés usarlos, como profesional, a tu favor para hacer una arquitectura que venda aunque no de la forma más típica y sencilla?

Me indigna el funcionario público que firmó. Y si están enfermos qué? Primero se intenta curarlos!! Son 24, son grandes y los necesitamos, los necesitamos.

Maduremos, querés un frente comercial sin árboles, perfecto, está bien también, pero no necesitás hacerlo justo donde está uno de los mejores grupos de árboles de la ciudad. Eso pienso.

Y estoy en contra de criticar por criticar, prefiero proponer, por qué no tener un consejo voluntario de profesionales en el Municipio, que pueda dar opciones ante este tipo de situaciones? Opciones que no impliquen cortar árboles innecesariamente ni tampoco que el propietario pierda ganancias? Orientación profesional, "de onda", en casos "sensibles" como este en beneficio de la ciudad para lograr la solución más adaptable, menos extremista, hacia un lado u otro?

Muy buena nota Agustina

Muy buena nota Agustina Niembro, Mirta Eberhardt. El acceso a la ciudad, al conglomerado urbano, mas importante de la patagonia, con lo que cuesta aquí tener esos arboles. Poca cultura. Tremendo¡¡¡¡ La propietaria y la Arquitecta de la obra. Hicieron lo mismo con el canal cuaternario que pasa a su lado. Jorge Hernán Sbriller.

Gracias Jorge. Sin duda esto

Gracias Jorge. Sin duda esto ha sido algo tremendo. Y como decís, no conformes con la tala de los de la vereda, continuaron con los del canal.

Sin defender a nadie, ya que

Sin defender a nadie, ya que habría que ver cada particular.
Hace entre 30 y 50 años, nuestros padres plantaron muchos árboles, en muchos casos pinos como el insigne o el douglas de crecimiento rápido, quizá en añoranza de la Europa que alguna vez dejaron...
En muchos casos plantados demasiado cerca unos de otros, o en espacios reducidos. Estos árboles vienen realmente grandes, inmensos y cerca de líneas, viviendas, y veredas... rompen todo, generan un riesgo hacia lo urbano.
Por supuesto duele sacarlos, porque estamos matando un ser viviente que a la vez embellece y oxigena nuestro espacio.
Creo que se puede reconvertir ésto y velar más bien por una reforestación más lógica y adecuada según cada lugar. Aquí serán notros, radales, maitenes, incluso algún frutal como los castaños o los nogales; en lugares más expuestos al viento abedules, alámos, etc.
Si aplicamos el sentido común (aunque sea el menos común de los sentidos) sabremos cuando es justo y cuando no. Ale Vaccari.

Alejandro: muchas gracias por

Alejandro: muchas gracias por tu comentario. Te comento que en esta zona necesitamos los árboles no solo por el gusto heredado de nuestros padres. La relación que tenemos con el mundo vegetal es mucho más profunda. Para entender lo que sentimos frente a la magnitud del desastre, es importante recorrer la zona y observar con detenimiento los “restos” de los árboles extraídos: árboles sanos, robustos, vigorosos. Hasta hace unos días ellos hacían frente al viento (que nos desarma sin piedad) y daban una sombra increíble en el verano. Una vez recorrida la esquina en cuestión, se llega a dos conclusiones: que la única razón por las que fueron retirados es porque obstaculizaban las visuales hacia la arquitectura -exageradamente comercial e irrespetuosa- que están construyendo, y que este caso no es ni el primero ni será el último si no hacemos “algo” con urgencia.
Las justificaciones aparecieron: ¡tan increíbles! ¡tan débiles! que más que aclarar oscurecieron y, además, demostraron que quienes toman este tipo de decisiones (respondiendo a pedidos de ciertos grupos de poder dentro de la ciudad) no están a la altura de las circunstancias.
Muchos sectores de la municipalidad -dentro y fuera de ella- luchan a diario por una ciudad mejor, otros, no se enteran ni de esas ni de otras luchas.
Lo que más nos preocupa es que estamos constantemente expuestos a esas fuertes presiones que se dejan ver en las inversiones inmobiliarias y, las urgencias, las necesidades y las poéticas con las que se manejan en esos circuitos, no dejan lugar para estructuras “lógicas y adecuadas” que tengan que ver con el bien común, solo con el interés de unos pocos.

Alejandro, gracias por

Alejandro, gracias por compartir tu opinión. En este caso, estos 24 árboles y sus vecinos del canal, que también están siendo cortados, y son una veintena, eran especies que estaban en perfecto estado y la vereda no presentaba importantes daños a causa de las raíces. Es verdad que la posición de ellos era próxima, quizás fuera ese anhelo de la tierra europea con abundante arboleda el que tuvieron quienes los plantaron... quizás deberíamos seguir más ese ejemplo (controlado obviamente)... quizás por algo nuestra ciudad no lidera el ranking de las ciudades verdes...
En la nota se hace mención de vecinos que han alertado al municipio por un árbol en su vereda con peligro de caída, para que habilitaran su extracción y posterior reposición y no han obtenido respuesta...
Estos fueron 24 árboles, y los van a reemplazar por "palitos" cada 4m... ¿cuántos años van a tener que pasar para recuperar la vitalidad que tenía esa esquina? Sin duda no va a volver a ser lo que era. Esos árboles no generaban ningún peligro... por sembrar la duda podemos pensar que quizás uno o quizás dos estarían enfermos, pero no 24.
Y qué pasó con los que estaban a la orilla del canal ¿Estaban enfermos? ¿Estaban muy juntos? ¿No eran las especies adecuadas para estar a la orilla de un canal? o será que simplemente "molestaban" a esta obra en particular.

Gracias Mirta por esta nota.

Gracias Mirta por esta nota. La voy a compartir.

Gracias Nancy… es muy fuerte

Gracias Nancy… es muy fuerte el impacto que me produce ver los árboles destruidos y mucho más si pienso que es el reflejo de nuestro "hacer ciudad". Gracias otra vez por compartir.

Muchas gracias Ana por

Muchas gracias Ana por compartir tus sensaciones sobre el hecho. Tenemos que transmitir estos sentimientos en todos los medios, compartir estas emociones entre los vecinos, tenemos que hacernos oír, que nuestros representantes municipales y los profesionales dedicados a "hacer arquitectura" y por sobre todo a "hacer ciudad", entiendan que los cipoleños estamos comprometidos con nuestra historia y que la vamos a cuidar. Estos actos no tienen que repetirse, de esto se trata la nota, de gritar que QUEREMOS MANTENER LA HISTORIA VIVA DE CIPOLLETTI.
Lo paradójico es que la nueva intendencia de Cipolletti tiene como eslogan, "CIPOLLETTI, CIUDAD SALUDABLE" ... Este fue el acto menos saludable que puede existir.

Lo sucedido con la masacre

Lo sucedido con la masacre realizada a los 24! árboles de la calle Toschi es una aberración desde todo punto de vista. Desde el punto de vista cultural porque da por tierra los orígenes de nuestra Ciudad como zona de producción primaria. Desde el aspecto ambiental desconoce la función principalísima de los árboles como mejoradores de las condiciones climáticas, como elementos que retienen el agua de lluvia, evitando escurrimientos y posteriores anegamientos, como hábitat de aves, como productores de oxígeno y filtro de gases tóxicos. Desde lo perceptivo ya que la imagen ofrecida es realmente desagradable y sumamente penosa. Desde lo legal ya que las normativas no se aplican de igual modo para todos los vecinos. Por último y tal vez lo más grave:¿de qué modo enseñar a nuestros niños, niñas y jóvenes el cuidado de la naturaleza con estos dramáticos ejemplos?

Agradecidos por tu comentario

Agradecidos por tu comentario Ana. La ciudad la hacemos entre todos y la cuidamos entre todos. Esta es un descuido que no puede volver a suceder. Gracias.

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